Por regla general, nos molesta que vengan a nuestra casa a vendernos el seguro, nos llamen para ofrecernos nuevas tarifas telefónicas o de internet, que nos paren por la calle para hacernos socios de una ONG o encontrarnos el buzón o el parabrisas del coche lleno de panfletos … El cliente de hoy en día es mucho más reacio a recibir publicidad intrusiva.

El cliente está mucho más formado e informado, además, dispone de menos tiempo y le gusta tener dominio sobre el mismo. Es curioso que, por ejemplo, nos molesten los anuncios en Youtube (que podemos omitir a los 5 segundos) y sin embargo, estemos horas buscando información, opiniones o videos sobre productos que queramos adquirir.

Las plataformas sociales han conseguido acercar al cliente y a la empresa. Hoy en día son realmente los clientes lo que persiguen a la marca, buscan información sobre ella, la encuentran y se enamoran de ella. Y el objetivo del Inbound marketing es “dejarse encontrar”. Debemos proporcionar al cliente un mapa para que nos encuentre con facilidad, motivarlo y darle un “porqué” para iniciar su búsqueda.

Una vez que el cliente nos ha encontrado, debemos darle motivos para que pase un buen rato con nosotros, para que vuelva a visitarnos y sobre todo para que sea nuestro mayor embajador y la próxima vez no venga solo.

 La primera persona que acuñó el término Inbound marketing fue Seth Godin, y hoy en día se aplica a las estrategias online, conocido como Marketing de Atracción aunque también se puede aplicar a otros terrenos.

 “Los consumidores sólo darán permiso a una empresa para comunicarse con ellos si saben lo que van a ganar a cambio. El anunciante tiene que compensar a los usuarios, explícita o implícitamente, por prestar atención a sus mensajes”. Seth Godin.

El marketing de atracción es una continua lucha por atraer clientes sin ser invasivos, darnos a conocer respetando su espacio.

Para alcanzar este intrincado objetivo, debemos destacarnos de la competencia, definir una estrategia y tener muy claro dónde jugar y cómo ganar.

Se asienta sobre cinco pilares que deben estar perfectamente integrados: Buen posicionamiento en buscadoresMarketing de contenidos,  Estrategias de Social Media MarketingComunicación on line bidireccional y Reputación on line.

 Las “intromisiones” publicitarias no son una opción en esta nueva disciplina, son un descarte cada día más patente, una piedra en el camino que debemos apartar. No podemos golpear la puerta del cliente, es el cliente quien debe salir a buscarnos e invitarnos a entrar.