Desde la aparición de Internet y la popularización de su uso, el ser humano está permanentemente conectado a la red 24 horas al día y puede acceder desde cualquier punto del planeta a todo tipo de contenidos en tiempo real. Como dice Andy Stallman en su libro Brand off/on, ya no existen fronteras y hemos vuelto a encontrarnos en el Pangea original, donde todos estamos conectados. Hoy en día solo es necesaria una página web para vender nuestros productos en el mundo entero. Hay que ser conscientes que nuestra web es nuestro nuevo escaparate al mundo y cualquier persona, desde cualquier lugar, puede vernos. Tenemos que estar preparados y ser capaces de ofrecer  a cada cliente lo que vaya buscando. Para ello, es necesario que entendamos cómo funcionan los motores de búsqueda.

¿Qué es un motor de búsqueda?

Un motor de búsqueda o buscador es un sistema en el que, escribiendo una o varias palabras en un cuadro de texto, nos devuelve como resultado un listado de direcciones web que piensa que nos pueden interesar por tratar de los temas relacionados con los términos utilizados en la consulta. Aunque existen multitud de buscadores, los más utilizados son: Yandex en Rusia, Baidu en China y Bing de Microsoft, Yahoo! y Google en el resto del mundo.

En este libro me voy a centrar en Google, ya que copa más del 95% de las búsquedas que se realizan en España y en el resto del mundo, su cuota de penetración llega a más del 65%.

Cómo funcionan

Aunque no son todos iguales, los buscadores funcionan de una manera similar. Recorren Internet recopilando información de las páginas que encuentran, almacenándola y guardándola en sus índices. En el momento que un usuario inserta una palabra en el cuadro de texto y le da a buscar, el sistema le ofrece los resultados que cree que mejor se adaptan a lo que el usuario va buscando.

Algo que parece sencillo es en realidad muy complejo. Para hacernos una idea, actualmente existen más de 1.000 millones de páginas web y los buscadores tienen que almacenar la información de cada una de ellas basándose en, aproximadamente, 200 factores que determinan la calidad de cada uno de los sites. Los algoritmos usados por los buscadores pretenden emular la mente humana y ofrecer al usuario los resultados más adecuados según la información que busquen en cada momento.

Aunque cada buscador tiene su propio sistema para valorar la relevancia de las páginas web, si se realiza una buena optimización del sitio, los resultados serán muy parecidos de un buscador a otro. Debido a ello es necesario conocer los factores más importantes que influyen en los sitios web con el fin de realizar una correcta optimización y que todos los buscadores le tengan en cuenta a la hora de realizar sus valoraciones y ordenar los resultados de las búsquedas.

¿Qué es el SEO?

El SEO, del inglés Search Engine Optimization, consiste en aplicar una serie de técnicas y estrategias con el fin de mejorar la presencia de la página web en los resultados que devuelven los buscadores para determinados términos de búsqueda con el fin de aumentar el número de visitas web. Implican tanto la optimización de la página (factores onpage) como la manera de relacionarse con otras páginas (factores offpage).

¿Cómo buscan los usuarios?

Una de las partes más importantes del SEO es entender como buscan los usuarios en Internet, que palabra o palabras usan para encontrar determinado producto o servicio.

Si en un primer momento puede parecer que si alguien quiere comprarse un coche de segunda mano buscará la palabra “coche” o que si quiere una camiseta buscará “camisetas”, esto no es así. En la actualidad, los usuarios avanzados de Internet tratan de definir aún más las búsquedas, con el fin de que los resultados de mayor calidad y así optimizar el tiempo de búsqueda.

De este modo, si lo que buscamos es una camiseta, usaremos combinaciones de palabras tales como: “camiseta Fútbol”, “camiseta Baloncesto”, “camisetas deporte baratas”, “camisetas de series de televisión”…ajustando cada vez más la búsqueda. Un ejemplo de ello son las sugerencias que hace Google cuando comenzamos a hacer una búsqueda, que nos va sugiriendo entre 3 y 4 palabras o keywords de términos relacionados con la búsqueda que estamos realizando.

Según son las motivaciones de búsqueda de los usuarios podemos hacer una división en tres grandes grupos:

Búsqueda Corporativa: El usuario está interesado en una marca en concreto y busca por la marca o por el nombre del producto. Por ejemplo, Audi, Nike, IPhone, Zara… según algunos estudios, el 25% de las búsquedas que se realizan son de este tipo.

Búsqueda informativa: Cuando el usuario realiza una búsqueda informativa no va buscando una página en concreto sino que suele “navegar” o incluso repetir la búsqueda en otro momento con el fin de encontrar información útil. Suponen aproximadamente el 70% de las búsquedas totales y están dirigidas a encontrar información sobre algún tema concreto. Muchas veces este tipo de búsqueda toma la forma de pregunta, por ejemplo, “Cómo elaborar un plan de marketing” o “qué es SEO”…

Búsqueda Comercial: En este tipo de búsquedas, el usuario tiene una intención real de comprar y utiliza el buscador con la intención de encontrar información sobre un producto o servicio concreto, buscando precios, características, modelos, puntos de venta…