Cuando colaboro con PYMES me doy cuenta que muchas de ellas no disponen de un Plan de Empresa. Sus gerentes, aunque conocen el negocio, no tienen plasmado en papel las características que definen al mismo y a su empresa.

 El plan de negocios debe servir como herramienta de apoyo al empresario, donde tener plasmadas las principales características del producto, mercado, la competencia y la propia empresa.  Sus principales funciones son: aportar al trabajador una visión global que le ayude a la hora de tomar decisiones y generar una cultura corporativa compartida por todas las personas que forman parte de la marca.

  Un plan de empresa está compuesto por varios planes que abarcan las diferentes áreas de la compañía: plan estratégico, plan financiero, plan de marketing, plan comercial, plan de recursos humanos, plan tecnológico, plan jurídico y el estudio de mercado. De todos ellos se extrae multitud de información que da una visión 360º de la compañía, pero muchas veces, el pequeño empresario no tiene tiempo para dedicarle a la realización el Plan de Empresa y vive al día.

  De todos los aspectos que se tratan en el plan de empresa, considero que hay varios puntos clave que el empresario debería tener definidos en un documento:

 1.    Descripción del negocio: debemos definir nuestra Misión, Visión y Valores.

 a. Misión: Definir cuál es nuestra labor o actividad en el mercado, nos ayudará responder a las siguientes preguntas: ¿qué hacemos?, ¿cuál es nuestro negocio?, ¿a que nos dedicamos?, ¿cuál es nuestra razón de ser?, ¿quiénes son nuestro público objetivo?, ¿cuál es nuestro ámbito geográfico de acción?, ¿cuál es nuestra ventaja competitiva?, ¿qué nos diferencia de nuestros competidores?

 b. Visión: Define las metas a las que queremos llegar en el futuro. Tienen que ser realistas y alcanzables, ya que que la propuesta tiene un carácter motivador. Para definir  la visión nos ayudará responder a las siguientes preguntas: ¿qué quiero lograr?, ¿dónde quiero estar en el futuro?, ¿para quién lo haré?, ¿ampliaré mi zona de actuación?

c. Valores: son los principios éticos sobre los que se asienta la cultura de nuestra empresa y nos permiten crear nuestras pautas de comportamiento. Son la personalidad de nuestra empresa y no pueden convertirse en una expresión de deseos de los dirigentes, sino que tienen que plasmar la realidad. Responder a las siguientes preguntas nos ayudara, a definir nuestros valores corporativos: ¿cómo somos?, ¿en qué creemos?

2.    Análisis del entorno: Análisis de las fuerzas externas que influyen en nuestra empresa.

 a. Entorno general: todo lo que rodea a la empresa y viene derivado del sistema socio económico en el que se desarrolla la actividad. Análisis de los entornos político, económico, social y tecnológico (Análisis PEST)

 b. Entorno específico: es la parte del entorno más cercano a la actividad habitual de la empresa. Sector, mercado, competencia.

 Sector: analizar el sector en el que la empresa desarrolla la actividad. Se compone de datos macroeconómicos y nos aporta una visión del grupo de empresas que suministra al mercado. El análisis sectorial entiende que la rentabilidad del sector está determinada por la competencia en dos mercados: el de productos y el de factores (que aportamos nosotros que nos diferencia de la competencia).

Mercado: debemos conocer el mercado al que nos enfrentamos. Es una de las partes más importantes dentro de todo plan de empresa. La realización de un buen estudio de mercado nos puede aportar la ventaja competitiva necesaria o hacernos desistir de “entrar en el juego empresarial” por las características del mismo y la competencia que haya.

Competencia: analizar la competencia directa e indirecta. Una herramienta muy útil para el análisis de la competencia es el análisis Benchmark, que nos da una visión tanto de la competencia como de nuestra posición con respecto a ella.

c. Análisis de las 5 fuerzas de PORTER: El modelo de las 5 fuerzas de Porter lo desarrolló Michael Porter en 1979 para analizar cualquier industria en términos de rentabilidad. Según Porter la rivalidad con los competidores viene dada por cuatro elementos o fuerzas que combinadas crean una quinta fuerza: la rivalidad entre los competidores. Las cinco fuerzas quedarían de la siguiente manera:

3.    Análisis interno: Creación de la Cadena de Valor

Cadena de Valor: Describe el modo en que se desarrollan las acciones y actividades de una empresa. El análisis de la cadena de valor permite optimizar el proceso productivo, ya que, puede apreciarse al detalle y en cada paso, el funcionamiento de la compañía. Por otra parte, posibilita lograr una ventaja estratégica, ya que existe posibilidad de generar una propuesta de valor que resulte única en el mercado.

La cadena de valor

Análisis DAFO: Analizamos las debilidades y fuerzas de la empresa con respecto a la competencia y las amenazas y oportunidades de la empresa con respecto al mercado. Los elementos serían los siguientes:

Debilidades, que son también las capacidades, recursos y posiciones alcanzadas que limitan las posibilidades de aprovechar las oportunidades, por lo que hay que intentar evitarlas o paliarlas.

Amenazas, en los que se incluyen todas las fuerzas procedentes del entorno, la competencia o el mercado que pueden presentar dificultades para la empresa, por ejemplo, puede ser el lanzamiento de un nuevo producto al mercado de un competidor.

Fortalezas, aquí habría que situar las capacidades, recursos y posiciones alcanzadas en determinadas áreas empresariales y en el mercado, que ayudan a aprovechar las oportunidades o a superar las amenazas: tecnología del producto, imagen, costes,…

Oportunidades, son las fuerzas procedentes del entorno, competencia o mercado que suponen ocasiones que la empresa debe aprovechar para mejorar su posición. Un ejemplo puede ser la retirada de un competidor del mercado.

 Y los principales factores a tener en cuenta: