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¿Es más dificil controlar la información hoy en día?

Si, es más difícil controlar lo que se dice de nosotros o de las empresas. Desde la explosión de las redes sociales hace unos 5 años (algunos ya usábamos IRC hace 15 años) con más de 700 millones de usuarios, todos tenemos una opinión que puede ser compartida y adquirir viralidad, con lo que la marca puede tener un problema si ésta opinión no es favorable (la desaparición del programa de Tele5 La Noria es un ejemplo de ello, donde un usuario individual, @PabloHerreros generó una corriente de opinión y los anunciantes le retiraron la publicidad al programa) o, si lo publicado es a favor de la marca, generar una corriente positiva que al final le reporte beneficios económicos o de marca. (Los casos de éxito son muchos, pero destacar tutete.com, empresa murciana que se han hecho grandes gracias a las redes sociales, o 226ers, alicantinos).

Hoy en día es necesario tanto para personas, empresas o instituciones conocer  “que dicen en internet de ellos”. Si hace unos años los canales de comunicación eran los medios impresos, la radio y la televisión, hoy éstos han pasado a un segundo plano e Internet, más bien el buscador Google (existen otros como Duckduckgo, Yahoo, Bing o Altavista) es la primera fuente de información y lo que aparezca en los primeros puestos al realizar la búsqueda (sin ser pagados) “verdades absolutas” que todos creemos a pies juntillas.

Para hablar de la gestión de la información creo que debemos hacer distinciones según seamos personas individuales, pequeñas empresas o grandes compañías y de si existe o no una crisis.

Personas individuales: La gestión de la información por parte de personas “normales” es prácticamente inexistente y yo me he encontrado con varios casos en los que al googlear el nombre de un amigo aparece en primer lugar su perfil en Badoo, multas de tráfico o resoluciones judiciales. Para controlar esta información, lo que he aconsejado es crear un blog personal donde el usuario sí que controla lo que quiere decir y lo que quiere que aparezca de él. Además de crear el perfil de Twitter (que idexa muy bien) y compartir información de interés.

– Pequeñas empresas: la información sobre “el bar de la esquina” o “la panadería de enfrente” suele ser escasa (si no disponen de web corporativa), normalmente directorios de páginas amarillas o de comercios de tu ciudad, donde no hay opiniones ni a favor ni en contra, o desde hace poco, la página de Foursquare del comercio, donde casi siempre son comentarios positivos. Creo que, para estos comercios que no quieren participar de las redes sociales, la solución es la de crear un perfil en Google Places (tardas 5  minutos), donde controlas la información que publicas, te sitúa en Google Maps y fomentar que los usuarios comenten ahí, para darle la importancia que se merece la página de empresa y situarla arriba en Google.

– Grandes Corporaciones: Bajo mi punto de vista, quienes realmente se deben preocupar por como administran la información y su poder son las grandes empresas, el “hacerlo bien y hacerlo saber” de Ivi Lee (padre las relaciones públicas) está más presente que nunca y si la información es veraz y honesta, aunque sea en una crisis, siempre será mejor valorada por la audiencia. No vale “que hablen de mi aunque sea mal, pues hablan de mi” (esta navidad hemos visto como crucificaban la campaña de la Lotería) (yo hubiera aprovechado la corriente de forma positiva “recuperando al calvo de la Lotería” con una campaña de Marketing de Guerrilla), sino que las empresas y sus responsables de comunicación deben ser capaces de “darle la vuelta” a la situación.

En conclusión, vivimos en una sociedad donde el acceso a la información está a un click de ratón, donde todos podemos ser oídos, generar corrientes de opinión y las empresas no deben quedarse ajenas a ello, sino que deben realizar una escucha activa y reaccionar de manera inmediata agradeciendo los comentarios positivos y dando argumentos sólidos en contra de los comentarios negativos, aunque lo ideal sería que los mismos usuarios sean los que contesten con sus experiencias positivas a esos comentarios. Hay que conseguir engament entre la empresa y sus clientes, hacer la empresa más social, dar al cliente lo que busca y estar atentos a los cambios de tendencia por medio de las herramientas de monitorización. Existen multitud de herramientas que nos permiten conocer nuestra influencia online (Klout, Tweetreach, Kredstory, Socialmention, Socialbro, How sociable…), gestionar varias cuentas en redes sociales (Hootsuite, Tweetdeck, Readyforsocial…) y para conocer las tendencias o hashtags (Googletrends, Googleblogs, Pirendo, Tweet Tag, Row Feeder, Visual.ly…).

Además, las empresas deben ser capaces de conocer los que piensan sus trabajadores, en muchos casos, las compañías se preocupan solamente por los comentarios del público objetivo y descuidan al trabajador interno, que es el mayor valor y los primeros que generan información de la compañía. Como ejemplo, el Caso de Dominos Pizza, en el que 2 trabajadores pensaron que podría ser divertido grabar y publicar un video realizando acciones desagradables mientras preparan la comida de la marca que luego fue entregada a los clientes.

Por último, no hay que obsesionarse con todo lo que se dice de la marca, ya que, el volumen de información que se “vierte” cada minuto en Internet es impresionante, por ejemplo,  Youtube genera 48 horas de video, Twitter unos 100.000 tweets o se escriben 347 post en WordPress. ¿Seríamos capaces de controlarlo todo? Yo creo que no, pero sí que debemos estar atentos y prepararnos tanto estratégica como tácticamente para generar (si no estás en internet no existes) o reaccionar al cambio.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2014 Alberto Botella

Alberto Botella

Soy una persona activa, apasionada del marketing y su desarrollo 2.0, siempre dispuesto a ayudar y buscar sinergias que nos beneficien en este mundo tan competitivo.